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La Coctelera

Hasta 3.000 euros de multa para los ‘coches discoteca’

El Ayuntamiento endurece la ordenanza del ruido para evitar la música excesivamente alta en las zonas de movida cercanas a las viviendas

Llevar la música del coche a todo volumen con las ventanillas bajadas o el maletero abierto va a costar muy caro. Las multas para los llamados coches discoteca puede ascender hasta 3.000 euros.
A partir de septiembre, la Policía Local será la encargada de vigilar y multar a los dueños de estos vehículos cuyo volumen sea excesivo, causando molestias a los vecinos de alrededor.
Éste es uno de los principales factores del insomnio que sufren todos los fines de semana las personas que viven junto a las zonas de movida. Para erradicar estas discotecas en plena calle, la Delegación de Medio Ambiente permitirá a los agentes sancionar sin necesidad de medir el sonido que emiten.
Tres tipos de multas
Las multas, además, se endurecen. La infracción máxima llegaba antes a los 1.800 euros. Ahora, sin embargo, se establecen tres: leves (hasta 750 euros), graves (hasta 1.500) y muy graves (hasta 3.000 euros). No obstante, en el primer mes de aplicación, las nuevas sanciones rondarán, a modo de aviso, los 150 euros.
Para reducir la contaminación acústica en la ciudad, también se prohíbe expresamente la circulación de motos y coches con tubos de escape libres y los silenciadores falsos.
Son las modificaciones que el Ayuntamiento va a introducir en la Ordenanza Municipal contra el Ruido. Se aprobarán la próxima semana y entrarán en vigor en dos meses.
Base de datos de los infractores
El Ayuntamiento creará una base de datos en la que quedarán registrados los vehículos que cometan infracciones contra la ordenanza del ruido. Así, la multa se irá incrementando si el mismo coche es sorprendido de nuevo con la música a todo volumen molestando a los vecinos. Las sanciones serán para los usuarios del turismo en ese momento, aunque el último responsable será el propietario del vehículo.

Venta de drogas en las discotecas

Las redadas tendrían que hacerlas todos los fines de semana en las discotecas, con policías de paisano y a pillar a todo aquel que venda drogas dentro de estos locales. Las más comunes son la cocaína, el cristal, el chocolate... no sé cómo inventan cada día más tipos de drogas.

La droga no te divierte, no sirve para que tu cuerpo aguante toda la noche; la droga te mata por dentro, el cerebro se va consumiendo y también el cuerpo humano por dentro. No hay información completa acerca de estos tipos de drogas para que los jóvenes dejen poco a poco de consumirlas, no dan charlas ni en los colegios ni en las casas.

En contestación a una opinión dada en este periódico el viernes 4 de julio en la que una chica pide más controles policiales en las discotecas porque allí, según ella, es donde más se consume cocaína, decirle que no tiene que conocer mucho ese mundo, ya que la cocaína donde más se consume es en los despachos de oficinas o en los coches de autónomos y a diario; no es para nada una droga de fin de semana, como sí puede serlo el éxtasis, el alcohol o el cristal, y muchísimo menos una droga de discoteca.

a una opinión dada en este periódico el viernes 4 de julio en la que una chica pide más controles policiales en las discotecas porque allí, según ella, es donde más se consume cocaína, decirle que no tiene que conocer mucho ese mundo, ya que la cocaína donde más se consume es en los despachos de oficinas o en los coches de autónomos y a diario; no es para nada una droga de fin de semana, como sí puede serlo el el alcohol o el y muchísimo menos una droga de discoteca. A mí me gusta mucho ir a discotecas y siempre que hay alguna redada sólo por estar ahí dentro te tratan como a un delincuente, seas consumidor de drogas o no. Dejen a la gente que se divierta como quiera y dejen de tocar las narices; si quieren acabar con el problema, que la legalicen o vayan a los puntos fuertes de venta, que todos sabemos dónde están, pero que dejen a la gente divertirse en paz.

La SGAE estima en 550 millones las "descargas ilegales" durante 2006

  • La SGAE calcula que en 2003 esta cifra era de 170 millones, 270 millones en 2004 y 500 millones en 2005.
  • Para el responsable de la lucha contra la piratería de la SGAE estas cifras son "alarmantes".
  • Señala que la piratería en internet "es uno de los principales motivos para cerrar tiendas y perder puestos de trabajo".

Durante el año 2006 se produjeron aproximadamente 550 millones de 'descargas ilegales' de archivos musicales y películas a través de internet en España, según ha informado el responsable de la Oficina Antipiratería de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Manuel de Benito.
Benito, quien asistió como ponente a la Jornada sobre Propiedad Intelectual organizada por la Policía Municipal de Madrid, explicó que en 2003 se llevaron a cabo en nuestro país 170 millones de descargas de archivos digitales; en 2004, 270 millones y en 2005 se llegó a 500 millones, datos que, a su juicio, demuestran que la piratería digital, es "el verdadero talón de aquiles" de los delitos contra la propiedad intelectual.

Para el responsable de la lucha contra la piratería de la SGAE, estas cifras resultan "alarmantes" y, además, suponen "la destrucción absoluta de la creación y de la cultura", que se manifestó, por ejemplo, mediante el cierre de empresas tales como la cadena de videoclubs Blockbuster o las tiendas de discos Madrid Rock.

"Pero la piratería en internet es uno de los principales motivos para cerrar tiendas y perder puestos de trabajo", señaló De Benito, quien destacó que, además, resulta "un desincentivo para la creación", puesto que "quien va a invertir en el trabajo de un artista si al día siguiente va a estar difundido de manera gratuita en internet", cuestionó.

De Benito manifestó que, aunque la SGAE considera "que internet es un entorno fantástico para la difusión de contenidos culturales", es necesario que todos los usuarios "respeten las reglas del juego" y, "al igual que acuden a centros comerciales a comprar discos", elijan sitios web donde las descargas estén autorizadas por la ley.

En cuanto a las posibles soluciones, De Benito consideró que es fundamental actuar contra este delito "especialmente dañino" que puede conllevar penas de hasta cuatro años, "activar los mecanismos de defensa de la propiedad intelectual", y "hacer cómplice" al usuario de los servicios de internet en esta lucha contra las 'descargas ilegales'.

Respecto a la piratería física, la SGAE calcula que actualmente representa un 20% del mercado de CD y DVD, datos que suponen una disminución respecto al año 2003, cuando el "top-manta" aglutinaba el 30% de las ventas del sector.

Papá, quiero ser ‘DJ’

El lema «Mamá, quiero ser artista» se renueva. Los jóvenes europeos sueñan con platos y mezclas, según una encuesta.

Más del 60% de los jóvenes europeos quieren ser DJ. La fiebre de los platos que surgió a finales de la década de los noventa parece que no remite, según una encuesta realizada por Yahoo!

El estudio, encargado con motivo del lanzamiento de la nueva emisora de radio interactiva del portal, ha contado con 4.000 europeos. Y éstas son sus conclusiones.

Ser empresario o ‘DJ’: Aunque la mayoría de los jóvenes sueñan con montar su propia empresa, el 60% tiene entre sus preferencias convertirse en DJ. Además, afirman realizar recopilaciones musicales para familiares y amigos.

Música en el trabajo: Evidentemente, pocos consiguen ser empresarios; así que como curritos, el 87% de los jóvenes españoles consideran que la música convierte el trabajo en un lugar ameno y productivo.

Discusiones musicales: La música es uno de los principales temas de discusión en el entorno laboral. El 43% de los españoles aseguran tener pláticas sobre la música que debe sonar en el trabajo.

53 multas por ensuciar la vía pública en el ‘botellón’

Unos 11.000 jóvenes se congregaron en distintos puntos de la ciudad el sábado por la noche para beber. La Policía también puso 88 denuncias de tráfico.

Casi a botellón diario. El curso universitario no ha hecho nada más que comenzar y ya son tres los macrobotellones que se han organizado en la capital granadina desde el pasado miércoles. El último, y el más multitudinario, tuvo lugar el sábado por la noche. Según los datos facilitados por la Policía Local, unos 11.000 jóvenes se congregaron en distintos puntos de la ciudad para beber esa noche.

Los agentes tuvieron que interponer un total de 53 denuncias a los participantes en este botellón por vulnerar la ordenanza municipal de limpieza al arrojar basuras al suelo u orinar en la vía pública, entre otros comportamientos incívicos. Cada una de esta sanciones conlleva el pago de una multa de 700 euros.

Como suele ser habitual durante el fin de semana, los jóvenes volvieron a escoger la explanada de Hipercor y los alrededores del centro comercial Neptuno para reunirse y celebrar el botellón desde las diez de la noche hasta las seis de la mañana.

Multas de tráfico

Pero las denuncias por ensuciar la vía pública no fueron las únicas que la Policía tuvo que poner el sábado. Otras 88 personas fueron multadas en las inmediaciones de las zonas del botellón por aparcar en la acera o conducir la motocicleta sin casco. La labor disuasoria de la Policía Local evitó además que se repitieran las concentraciones del jueves pasado en las calles del centro, y aunque se registraron pequeños grupos de jóvenes, fueron dispersados por los agentes sin que se produjera ningún tipo de incidente.

Recordemos que al menos dos jóvenes fueron detenidos el jueves en un enfrentamiento entre botelloneros y Policía Local en la plaza de San Agustín después de que los agentes intentarán disolver la concentración. Los jóvenes ya habían sido dispersados de las plazas Luis Rosales e Isabel La Católica y de las inmediaciones de la Catedral.

Las asociaciones levantan la voz

La plataforma ciudadana ‘Hasta aquí hemos llegado’ considera un «desprecio a la democracia» el que los partidos no les hayan permitido comparecer en el Parlamento andaluz durante el debate de la ley antibotellón. Este colectivo trabaja desde 2005 para proteger los derechos de los ciudadanos, vulnerados por el botellón.